Destinos urbanos para la luna de miel

Si queréis darle un toque diferente a vuestra luna de miel, os proponemos cuatro destinos urbanos muy distintos, cada uno con un encanto especial, y con mucho que ofrecer. San Petersburgo, París, Tokio y Miami (combinando la estancia con Jamaica, para los más playeros) son algunas propuestas alternativas al típico crucero o la estancia en […]

Si queréis darle un toque diferente a vuestra luna de miel, os proponemos cuatro destinos urbanos muy distintos, cada uno con un encanto especial, y con mucho que ofrecer. San Petersburgo, París, Tokio y Miami (combinando la estancia con Jamaica, para los más playeros) son algunas propuestas alternativas al típico crucero o la estancia en el Caribe, que harán de vuestra luna de miel el viaje más especial de toda vuestra vida. Para los más románticos, San Petersburgo o París son dos opciones inmejorables, Tokio es ideal para los más cosmopolitas, y Miami y Jamaica, para aquellos que queréis lo mejor de una gran ciudad junto con el encanto y el relax de las playas del Caribe.

SAN PETERSBURGO
Pasead vuestro amor por la ciudad de los zares

En el delta del río Neva se encuentra San Petersburgo, “la ciudad de las noches blancas”. La antigua Leningrado es un verdadero museo al aire libre, que transmite serenidad a todo el que recorre sus calles y malecones llenos de belleza. Su situación, no lo suficientemente cerca del Círculo Polar Ártico, hace que la ciudad no goce del fenómeno conocido con el nombre de sol de medianoche, pero durante las noches cercanas al solsticio de verano el sol, que no llega a ponerse bajo la línea del horizonte, se hace visible, dando lugar a otro fenómeno natural: las noches blancas.

Durante estas noches el cielo cobra un color mágico y la ciudad apaga todo el alumbrado municipal para disfrutar de estas espectaculares vistas y de sus monumentos, que ven ahora resaltada su belleza.

San Petersburgo es una ciudad dominada por el agua. Además de por del Neva, está surcada por otros ríos como el Moika o el Fontanka, y por infinidad de románticos canales que le han valido el sobrenombre de “La Venecia del Norte”. Canales por los que podréis navegar y pasear vuestro amor mientras os deleitáis con la vista del centro histórico desde el agua. Además, San Petersburgo tiene 42 islas y más de 300 puentes, 22 de ellos levadizos.

Entre las atracciones que no os podéis perder destacan los museos y palacios, como el Hermitage, que es el museo más grande de toda Rusia, el Palacio Yusupov, la Fortaleza de Pedro y Pablo, el acorazado Aurora, la Iglesia de la Sangre Derramada, la Catedral de San Nicolás o las residencias de los zares. Vale la pena pasear por sus calles y disfrutar de plazas como, por ejemplo, la Plaza del Palacio o por jardines como el Jardín de Verano.

Por otra parte, San Petersburgo es el lugar ideal para los amantes de la ópera y el ballet, así como un fantástico lugar para disfrutar de la gastronomía típica rusa, regando los platos con un buen vodka helado. Si os decidís por San Petersburgo no os arrepentiréis. Romántica, monumental y serena, esta ciudad os espera.

TOKIO
Tradición y modernidad en Oriente

Tokio, la ciudad más excitante de toda Asia, es una tierra de contrastes, una ciudad inmensa con más de 12 millones de habitantes, dinámica y llena de vida. En vuestro viaje de novios, dejaos seducir por su magia, por el encanto que recorre sus barrios, en los que tradición y modernidad se funden en cada edificio, jardín o construcción.

Entre las visitas que no podéis perderos destaca la del Palacio Imperial, antiguamente llamado el Castillo de Edo, que se alza majestuoso rodeado por un foso. Y si queréis ver más acentuado el contraste entre el carácter antiguo y tradicional de Tokio y su carácter más actual, debéis visitar barrios como Ginza, famoso por la elegancia de sus edificios y la efervescencia de sus calles, Shinjuku, y su mezcolanza de bares y clubes nocturnos entre los que destacan las alocadas salas de karaoke o Shibuya, Harajuku y Aoyama, frecuentados por los jóvenes japoneses, una juventud que es embajadora de la moda más curiosa, extravagante, original e innovadora, a la vez que es escaparate de la vanguardia y del arte nipón, ya que llevan un mínimo de dos años de adelanto respecto al resto del mundo.

En el puerto de Tokio se encuentra el punto neurálgico de la capital: Odaiba, el mejor lugar, totalmente mágico, para disfrutar de la vista iluminada de la ciudad por la noche. En los alrededores de Tokio, sin alejaros demasiado, os esperan parajes inolvidables como Yokohama, la segunda ciudad más grande de Japón, o el Gran Buda de Kamakura, a una hora en tren desde Tokio.

Siempre hay que encontrar un momento para el relax, y si además deseáis disfrutar de las fuentes termales de agua caliente tan características de la geografía japonesa, vuestro destino es Hakone y la Península de Izu, con sus estaciones termales. Desde aquí, el Monte Fuji, de 3.776 metros de altitud, preside toda la belleza del paisaje de la región, es una verdadera maravilla.

PARÍS
La ciudad del amor

Para los más románticos, nada mejor que elegir para la luna de miel la eterna París, en la que nada es imposible, que es el escenario ideal para pasear vuestro amor recién estrenado y para perderos entre sus calles llenas de arte e historia, moda y encanto. Paris, je’t aime!

Con sus más de 10 millones de personas, es la ciudad más poblada de toda Europa, y una de las más hermosas del mundo, por sus notables edificios, magníficos museos, sus teatros y su industria. París es el centro neurálgico de occidente en temas de moda, estilo de vida, arte y vanguardia, ¡así como uno de los mejores lugares a los que ir de compras! Las sedes de casi todas las mejores firmas están en París, no te pierdas la oportunidad de conocerlas. Imprescindible: el impresionante edificio de Louis Vuitton.

Tiene tal cantidad de museos, monumentos y encantos que es imposible enumerarlos todos, aunque si hay que hacer una selección, no debéis marcharos sin visitar la Torre Eiffel, Versalles, los Campos Elíseos, las Tullerías, el Sacre Coeur, los Inválidos o el museo del Louvre, con su impresionante estatua de la Victoria de Samotracia o el retrato de la Mona Lisa. Un romántico paseo por el Sena es muy recomendable, ya que os hará emocionaros con la ciudad de la luz. El mejor momento del día para este paseo, que tiene una duración aproximada de una hora, es justo media hora antes de que oscurezca, para finalizar el recorrido con las iluminaciones de la ciudad en todo su esplendor.

Para que podáis recorrer París a vuestro aire, la mejor opción es haceros la tarjeta abono París Visite, que combina transporte y entradas a los principales monumentos. Por otra parte, si lo que os gusta son los parques temáticos, en Disneyland París y en el parque de Asterix podréis pasar muy buenos ratos montando en innumerables atracciones y disfrutando de la descarga de adrenalina.

MIAMI + JAMAICA
Sol, arena y playa

Si os apetece un plan urbano para el viaje de novios, pero no queréis renunciar a unos días de relax en la playa, lo tenéis muy fácil: un combinado de Miami y Jamaica os permitirá exprimir lo mejor de cada destino.

Miami, conocida como la ciudad del sol, es una ciudad vibrante, en la que no sólo sus famosas playas atraen a miles de turistas al año. Imprescindible pasear por Coconut Grove, la zona en la que confluyen los mejores restaurantes, tiendas y clubs nocturnos. Además, por su encanto, vale la pena visitar el barrio Art Deco, ubicado en el sur de Miami Beach y considerado una joya arquitectónica de los Estados Unidos. Desde los años 70, un grupo de artistas y residentes lucha por la supervivencia arquitectónica de este distrito, que nació gracias a un grupo de arquitectos que quisieron contribuir con sus creaciones coloristas, espaciales y sofisticadas al urbanismo moderno de la época.

Desde Miami podréis trasladaros en poco tiempo a Jamaica, la tercera isla más grande del Caribe, cuna de Bob Marley. Su clima es tropical, cálido durante todo el año, ideal para disfrutar en cualquier momento de sus playas de aguas azules y claras. Pero no sólo tiene playas: Jamaica es un paraíso natural en el que las famosas playas conviven con las Montañas Azules o las Cascadas Dramáticas.

La capital del país, Kingston, con 800.000 habitantes, es la ciudad de habla inglesa más grande del Caribe, en la que vale la pena visitar Port Royal, la aldea de pescadores que frecuentaban los piratas del Caribe. En el pueblo de Negril se puede escuchar en directo el mejor reggae en clubes y restaurantes. Según las leyes de la isla, ningún edificio de Negril puede ser más alto que un árbol de la palma.

La creencia más popular en la isla es el movimiento rastafari, un movimiento tanto religioso como sociopolítico que cree que el último emperador de Etiopía (también llamado Ras Tafari) es la reencarnación de Jesús. Un destino inmejorable si queréis compartir largas tardes de playa, disfrutando el sabor refrescante de los cócteles y la música reggae más genuina, originaria de este pequeño rincón en el paraíso.

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