Financiación de la boda

Ocurre desde hace mucho tiempo y ahora, parece que va perdiendo vigencia. Hablamos de los gastos compartidos por parte de los padres al sufragar el coste de una boda. La independencia de los hijos, cada vez más frecuente, y una edad mayor en el momento de contraer matrimonio han posibilitado que muchos novios sean capaces de afrontar la financiación de su boda, por lo que parece que las familias se están desentendiendo un poco de este tema.

La cuestión es que las bodas son caras, ya que es complicado bajar de los 12.000 euros si se cuentan todos los gastos y la financiación dependerá de la situación económica de los familiares y de los novios. En el caso de la financiación por parte de los padres, antiguamente, la familia del novio compraba el ramo de la novia, el viaje de luna de miel y aportaba la casa para los novios. Así, la familia de la novia era la encargada de  pagar los gastos de la ceremonia, el vestido, los adornos, el reportaje y el resto de gastos relacionados con la ceremonia.

Actualmente, el vestido de la novia sigue siendo sufragadado por la familia de ésta, aunque los gastos como los adornos, decoración, ceremonia, etc., se están pagando a medias entre ambas familias.

Sin embargo, como he comentado al principio, existe una tendencia creciente a que sean los novios los que financien su propia boda debido a una capacidad económica mayor de la que había en otros tiempos. Así, las costumbres se han adaptado y por ejemplo, ahora ya no suelen existir listas de regalos de bodas, sino que los invitados ingresan una cantidad económica en una cuenta para ayudar con los gastos.

En este último caso, los novios siempre pueden recortar el presupuesto y adecuar los gastos a su capacidad económica. Asimismo, también tienen la posibilidad de pedir un crédito al banco, que quizás se pueda devolver de forma más holgada al pasar la boda y contar con la aportación económica de los invitados.

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