Sedentarismo y obesidad: los causantes de 11.000 muertes al año en Cataluña

El sedentarismo y la obesidad son los causantes de 11.000 muertes al año en Cataluña y todo parece indicar que se están convirtiendo en un verdadero problema del siglo XXI. Según un estudio publicado ayer por la OMS, 1.500 millones de personas sufrirán sobrepeso en el año 2015. Esta misma cantidad informa que estos problemas […]

obesidad-ejercicioEl sedentarismo y la obesidad son los causantes de 11.000 muertes al año en Cataluña y todo parece indicar que se están convirtiendo en un verdadero problema del siglo XXI. Según un estudio publicado ayer por la OMS, 1.500 millones de personas sufrirán sobrepeso en el año 2015. Esta misma cantidad informa que estos problemas representan el 18,6% de muertes en los países de renta más alta.

Por esta razón, a partir de hoy y hasta finales de febrero el departamento de Salud de la Generalitat pone en marcha una campaña para promover los hábitos saludables de la vida cotidiana entre la población adulta. Una iniciativa que considero que debería aplicarse a nivel nacional debido a la importancia de estas cifras.

La iniciativa nace con el nombre 30+5 Aprovecha la vida diaria para hacer salud y aconseja treinta minutos de actividad física moderada y cinco raciones de fruta o verdura al día. Tan sólo con estas dos medidas podríamos reducir a la mitad el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.

Pero no sólo obtenemos eso, obtenemos calidad de vida al estar más ágiles, reducir el estrés. Medidas como seguir una dieta mediterránea, optar por las escaleras en lugar del ascensor y cambiar el coche por la bici significarían un gran cambio.

Sin embargo, según datos de la OMS, dos terceras partes de los adultos no realizan 30 minutos de ejercicio físico al día. Y el 23,9 por ciento de la población adulta es sedentaria, según la Encuesta de Salud de Cataluña de 2006. Una de las causas puede ser la forma de vida de la sociedad actual, que no recoge la actividad física en actividades rutinarias como el trabajo y cada vez menos, en el resto de actividades diarias, cada vez más cómodas debido a los avances tecnológicas y un modo de vida cada vez más ajetreados pero no precisamiento por movimiento físico.

Esta inactividad, no sólo tiene consecuencias en la salud, sino también en el bolsillo, ya que cuesta a los gobiernos entre 150 y 300 euros por persona al año.

Fuente | La Razón

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