Música para la boda

Un componente esencial en una ceremonia religiosa es la música que va a sonar durante el enlace. Aunque existen algunas piezas comunes que son las que siempre suelen sonar, siempre es posible salirse un poco de los márgenes e innovar con piezas clásicas y muy adecuadas para estas situaciones.

Por ejemplo, una de estas piezas clásicas que siempre suele sonar y que se ha convertido ya en la pieza de boda por excelencia, es la conocida Marcha Nupcial de Felix Mendelsshon, perteneciente a su obra Sueño de una Noche de Verano. Esta es la primera obra que nos viene a la cabeza cuando pensamos en una boda y la que suele sonar cuando la novia hace la entrada en la iglesia. Sin embargo, esta pieza no es una costumbre muy antigua, sino que fue la reina Victoria de Inglaterra la que la puso de moda utilizándola en su enlace.

Para el resto de momentos de la ceremonia, se pueden elegir otras piezas clásicas que llenarán de dulzura y romanticismo este rato inolvidable. Por ejemplo, la Romanza sin palabras, de Mendelsshon es una buena opción. Una alternativa para el momento de la ofrenda, y todo un clásico también es el Ave María, que con la ayuda de una soprano puede convertirse en una de las piezas más bonitas de la ceremonia.

Como otras opciones, también se pueden barajar las misas de Mozart y al final de la ceremonia, en la Aleluya, se puede recurrir a Häendel o Mozart. Pudiendo usar para el final del enlace y para la salida de la novia la marcha nupcial utilizada para la entrada.

Originally posted 2008-08-11 17:15:37.

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